domingo, 15 de abril de 2018
A 65 años del atentado terrorista de la Plaza de Mayo del 15 de abril de 1953
El atentado en la Plaza de mayo, del 15 de abril de 1953, fue un ataque terrorista, de los comando civiles antiperonistas, que consistió en la detonación de dos bombas mientras se realizaba un acto sindical organizado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en la Plaza de Mayo (frente a la Casa de Gobierno).
En el criminal hecho murieron seis personas y más de 90 quedaron heridas, entre ellos 19 mutilados.
La explosión tuvo lugar en la céntrica Plaza de Mayo de Buenos Aires y la línea A de subterráneos que corre por debajo de la misma, mientras el entonces presidente Juan Domingo Perón se dirigía a los presentes desde la Casa Rosada.
Los terroristas también habían colocado bombas sobre la azotea del edificio del Banco de la Nación, con la intención de que la mampostería se desplomara sobre la multitud apiñada en sus cercanías. Afortunadamente, estas bombas —que hubieran causado un número mucho mayor de víctimas— no estallaron. Días después los terroristas responsables de los atentados de la Plaza de Mayo, jóvenes profesionales y universitarios pertenecientes a familias de clase media alta, fueron detenidos y procesados por la Justicia ante los jueces competentes, con todas las garantías de la Constitución y de la ley.2
El grupo terrorista estuvo conformado por Roque Carranza (varios años después ministro del gobierno de Raúl Ricardo Alfonsín "El Padre de la Democracia" (?), Carlos Alberto González Dogliotti, y los hermanos Alberto y Ernesto Lanusse, apoyados por el capitán Eduardo Thölke, que les proveyó los explosivos.
El ataque terrorista provocó la reacción violenta de varios manifestantes que incendiaron locales de los grupos que asociaban con los terroristas. El jefe del operativo terrorista, Arturo Mathov, tuvo cierta notoriedad pública al llegar a ser diputado nacional por el radicalismo.
Como resultado murieron seis personas (Santa Festigiata D’ Amico, Mario Pérez, León David Roumeaux, Osvaldo Mouché, Salvador Manes y José Ignacio Couta) y más de 90 quedaron heridas, entre ellos 19 mutilados.1
En honor a las víctimas fatales y a los destrozados, por las bombas, elevamos una oración.
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